lunes, 17 de junio de 2013

Informe: Agua Salada y Dulce en el Mundo


AGUA DULCE Y AGUA SALADA


- INFORME -


"Agua que malgastas hoy…"


2.5% es dulce y 97.5% es agua salada en el mundo


Las apariencias engañan. Pese a que el 70% de la superficie de la Tierra está cubierto por agua, el 97.5% es agua salada y sólo el 2.5% es dulce. De este último porcentaje, sólo es consumible el 1%,  pues gran parte está congelada en los glaciares, y otro tanto se presenta como humedad en el suelo o permanece en capas acuíferas subterráneas inaccesibles.
La crisis mundial del agua no trata de la escasez física, sino del hecho de que está arraigada en la pobreza y la desigualdad. Ese fue el mensaje que dejó el Informe sobre Desarrollo Humano 2006 “Más allá de la escasez: Poder, pobreza y la crisis mundial del agua”. Miembros del PNUD (Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo) han establecido que el mundo no se está quedando sin agua en un sentido total y absoluto, pero para millones de personas su acceso se ve amenazado.
Kemal Dervi, administrador del PNUD, dijo que aunque para algunos la crisis mundial del agua tiene que ver con situaciones de escasez absoluta del suministro físico, el informe sostiene que los motivos radican en la pobreza, la desigualdad y las relaciones desiguales de poder, así como en las políticas erradas de gestión.
Una de cada seis personas en el mundo carece del derecho al agua potable, y unas 2,600 millones de personas no tienen siquiera las formas más rudimentarias de saneamiento.  La situación empeora ante el calentamiento de la Tierra, que podría tener un efecto devastador en pocas décadas, y llevar a graves sequías en algunas regiones, a inundaciones en otras,  y a tormentas tropicales intensas. Por ello, se recomienda  a los países  centrarse en legislaciones y crear la capacidad normativa necesaria para superar las desigualdades en materia de agua y saneamiento. Muchas naciones han hecho progresos extraordinarios mediante la promulgación de leyes sobre el derecho al agua, y las comunidades han demostrado dotes de liderazgo al movilizar recursos para mejorar las condiciones sanitarias.
Urge encontrar mecanismos para que este recurso sea compartido de manera equitativa y asegurar la sostenibilidad de los ecosistemas, un equilibrio difícil de alcanzar, pero no imposible.
Hacer frente a la escasez de agua requiere ocuparse desde la protección del medio ambiente y el calentamiento global, hasta el reparto equitativo del agua para el regadío, la industria y el uso doméstico. Incluso gente que vive en áreas con abundancia de agua potable no tiene acceso al líquido para suplir sus necesidades básicas, afirma el PNUD. El problema se refleja también en los recursos ecológicos: Sistemas fluviales que ya no llegan al mar, lagos cada vez más reducidos y el agotamiento de las capas freáticas (aguas subterráneas poco profundas) son los síntomas más evidentes del consumo excesivo de agua. Se ha estimado que un ser humano necesita en promedio 50 litros de agua por día para beber, cocinar, lavar, cultivar, para la limpieza.
Hay contaminación y derroche que pudieran llevar  a una crítica situación en el futuro. Para evitarlo, debemos emprender ciertas medidas para ahorrar y preservar nuestro recurso, tales como evitar la contaminación y la deforestación.
Gastamos mucha agua potable lavando autos, en baños prolongados, regando en exceso las plantas durante el verano, botándola en hidrantes y tuberías en mal estado. Conscientes de esto, hagamos un esfuerzo y apoyemos las gestiones que contribuyan a reducir este consumo innecesario.
Puedes ahorrar agua de esta manera: Cierra la llave del lavabo mientras te enjabonas las manos, te rasuras o te cepillas los dientes (una llave abierta consume hasta 12 litros de agua por minuto); repara las tuberías y llaves que goteen en cocinas y baños (ahorrarás más de 100 litros de agua al mes); aprovecha el agua de lluvia para regar tus plantas en interiores; usa cubos y no mangueras para lavar el automóvil.
Son sólo algunas recomendaciones, pero puedes hacer más.  Sé la diferencia.


Panamá América, 22 de marzo de 2007
Malema De León

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